La importante formación continua en Auditoría y Análisis 

Tengo 50 años, 25 como auditor, colaborando con empresas de ámbito internacional. 

Lo poco que tengo claro y lo que mi experiencia me ha enseñado, es que tengo que aprender y reciclarme a cada momento.  

Y me refiero tanto al aprendizaje de nuevas tecnologías, así como al de nuevas técnicas de auditoría. 

Cuando en el título hablo de importante me vienen a la mente muchos ejemplos que justifican el epíteto, pero me voy a centrar en 3 que considero fundamentales: 

  • Riesgos recurrentes que sorprenden cada cierto tiempo. 
  • Riesgos emergentes que aparecen con cada vez más frecuencia. 
  • Nuevas tecnologías y su efecto en la metodología de análisis que cambia constantemente. 

Aunque para hablar de formación hay que partir de un par de conceptos:  

  • Cualquier experiencia pasada es la base para el conocimiento futuro. 
  • Cuanto más continua sea la formación, menos perturbador será el aprendizaje.  

En realidad, incluso cuando se habla de tecnología disruptiva, no es más que una evolución de tecnologías ya conocidas. 

Igualmente, las técnicas de auditoría se basan en el conocimiento pasado para dar un paso adelante, que puede ser mayor o menor, pero que será más fácil de asimilar si “estamos al día” en nuestra formación. 

Riesgos recurrentes que sorprenden cada cierto tiempo: 

O por qué hablamos de monitoreo continuo. 

Hablo de casos en los que se ha detectado el riesgo, se ha detectado la causa – raíz y se está monitoreando.  

Porque cualquier circunstancia, interna o externa, conocida o desconocida, puede convertir en obsoletas las hipótesis aceptadas, introducir un sesgo en el resultado y hacer obligatorio un aprendizaje que ajuste el análisis.  

Riesgos emergentes que aparecen con cada vez más frecuencia: 

Un riesgo emergente es aquel riesgo nuevo, poco conocido o en evolución, que puede tener impactos significativos en la sociedad, la economía, el medio ambiente o la salud, pero cuya probabilidad e impacto aún no están completamente cuantificados. 

Por supuesto, en cuanto se detecta una nueva amenaza, es obligatoria la formación, pero será mucho más sencillo de evaluar si ya hemos afrontado otros riesgos emergentes, porque tendremos herramientas que nos ayuden a medir el impacto y la evolución con mayor exactitud. 

La situación actual política, climática, social y sanitaria nos hace estar cada vez más atentos a los riesgos emergentes, cambiando anualmente nuestras prioridades en el mapa de riesgos.  

Esta situación hace obligatorio un aprendizaje que convierta estos riesgos en recurrentes según se van incorporando a nuestra metodología.  

Nuevas tecnologías y su efecto en la metodología de análisis que cambia constantemente: 

Podría parecer que las nuevas tecnologías están creadas para las nuevas generaciones, y que los cambios demasiado rápidos complican en gran medida su aprendizaje. 

Sin embargo, cualquier tecnología está creada para solucionar una necesidad existente. 

Hay que permanecer formado en cualquier tecnología que aparezca en el mercado para entender la siguiente generación, pero no hay que olvidar que es la búsqueda activa de la mejora de procesos lo que nos guiará hacia la tecnología que solucione nuestras necesidades. 

Así, el problema surgirá tan sólo si somos nosotros los que nos quedamos obsoletos, ya que la tecnología es un mero asistente, nunca un obstáculo. 

Es obligatorio un aprendizaje que nos mantenga actualizados en el tiempo ya que, en un mundo en constante cambio, quedarse quieto es retroceder. 

No nos olvidemos que, como decía Richard Bach: “Aprender es descubrir lo que ya sabes. Actuar es demostrar que lo sabes. Enseñar es recordarles a los demás que saben tanto como tú. Somos todos aprendices, ejecutores y maestros.” 

Vivir es recordar que puedes aprender más cada día. 

 

David Hernández Romeo

Socio de ACFYD ANALISIS, S.L.

AHDA Analytics Insight