Impacto de la inteligencia artificial en las Auditorías Internas
Vilfredo Pareto (1848–1923) fue un economista, sociólogo e ingeniero italiano, reconocido principalmente por sus aportes a la economía y la estadística, especialmente por formular el Principio de Pareto, también conocido como la regla del 80/20.
Observó que, en Italia, aproximadamente el 80% de la riqueza estaba en manos del 20% de la población.
Por extensión este principio ha utilizado tradicionalmente en auditoría, por ejemplo:
- El 80% de los problemas proviene del 20% de las causas
- El 80% de los errores proviene del 20% de los procesos
- El 80% de las incidencias se encuentran en el 20% de las facturas
De esta forma, la utilización del Principio de Parteo supone:
- Identificar las cuentas o partidas que representan la mayor parte del valor o riesgo de error
- Visualizar las causas principales de fallos o desviaciones
- Priorizar controles en las áreas más críticas que concentran el mayor riesgo operativo o financiero
Es decir, realizar una auditoría más eficiente
Pero:
- ¿Y si podemos ampliar nuestro perímetro de análisis?
- ¿Y si podemos realizar un control completo de nuestras partidas contables?
- ¿Y si podemos generar mejores informes?
- ¿Y si podemos emplear más tiempo en el análisis de la causa – raíz?
¿Y si todo ello lo podemos hacer con los mismos recursos?
Cuando hablamos de Inteligencia Artificial, estamos hablando de cambiar la forma en la que ganamos eficiencia
Al final, no se trata más que de un conjunto de tecnologías que permiten a la Auditoría Interna ser eficientes ampliando el campo de análisis en lugar de reduciéndolo.
Los retos serán los mismos que se han asumido siempre, pero se incorporaran nuevas tareas, ya que hay necesidades básicas para que una tecnología de inteligencia artificial pueda ser útil.
Lo primero y más importante que debemos tener en cuenta es que no toda la tecnología que se vende como inteligencia artificial es útil para la auditoría
Hay que conocer las necesidades y buscar tecnologías que las solucionen, no al revés.
Pensar que el uso de inteligencia artificial nos va a abrir un abanico de posibilidades hasta ahora desconocidas es un error que nos hará perder mucho tiempo y esfuerzo en una búsqueda vacía de contenido.
Sin embargo, si analizamos nuestros procesos de auditoría, buscamos áreas de mejora, tareas repetitivas, o procedimientos con limitaciones técnicas, encontraremos soluciones en el mercado que sirvan específicamente para ayudarnos a mejorar dónde lo necesitamos.
Por supuesto, estamos hablando de tecnología disruptiva y la prueba-error será inevitable.
El segundo punto fundamental a la hora de emplear tecnologías de Inteligencia Artificial es entender la importancia del dato
Son tecnologías que potencian y se sustentan en el uso del dato:
En este punto la Auditoría Interna tiene un triple reto:
- Control y limpieza del dato para su uso interno
- Gobierno del dato para evitar ineficiencias en su uso por el resto de agentes de la organización
- Aseguramiento del dato para evitar pérdidas de información sensible
Como tercer punto quiero remarcar el aseguramiento del resultado
Tecnologías como el machine learning necesitan de un mantenimiento, ya que, con el tiempo pierden eficacia, o incluso tienden a producir errores en los resultados, por lo que necesitan de auditorías recurrentes que garanticen y solucionen los sesgos que puedan aparecer.
En resumen, la Inteligencia Artificial es una tecnología que incrementa la eficiencia y la eficacia de la Auditoría Interna, pero debe ser tratada como tecnología al servicio del auditor y deben asumirse los nuevos retos que su uso implica.
Socio de ACFYD ANALISIS, S.L.






